domingo, 17 de julio de 2011

VEJEZ

Música para oír en una pestaña nueva / new tab
  http://www.youtube.com/watch?v=5utT4rKgqMo


La vejez es un asesinato premeditado codificado en los genes.
Y como todos los asesinatos, tiene responsabilidad penal.

Qué hemos hecho nosotros para ser asolados, despreciados,
desahuciados por la vida, sin la menor dignidad.
Debió terminar algún plazo que no nos hemos dado.
O tal vez no servimos para un siguiente de lo siguiente.
Nada ni nadie nos ha preguntado, se ha interesado.
Que se da paso a la degradación, a la desaparición, y a una parte
alícuota de sufrimiento, de dolor, a cada cual con su mal, que es
rédito suficiente, a más por si en vida no hubiera sido bastante.
Que nuestro declive intelectual  y corporal se celebra con anticipación 
por las bacterias, y nuestros átomos agitados ansían cambiar de pena. 
Nos iremos, todos, algunos lentamente, sufridamente, desesperadamente.
Dejaremos sólo viento y huesos. Alejémonos del infundado e inducido
temor, y que no se sienta ni pronuncie en parte alguna la palabra perdón.
Viajemos en silencio, neguemos en silencio, sea el silencio infinito 
de la global extinción. Un único mensaje, la definitiva desafección de 
aquello que nos dio inicio y tan pronto se desentendió.
Y quede aquí, al final, el repudio de una insumisión y del otro
lado, una responsabilidad pendiente de sanción.
Que tanto daño y dolor, tanta inmisericordia, guíe y dé sentido
al incierto jurado, de este inopinado, nuevo e imprevisto juicio final.
Quede un universo pleno de maravillas estúpidas, eternamente solas.
Y una residual e impertinente sonrisa nuestra que en cada pliegue lo recorra.