http://www.youtube.com/watch?v=uPNnZ3DSDdk
Las generaciones pasadas se lo han perdido.
Parte de las innovaciones científicas nos han
permitido una mejor calidad de vida, un
incesante quiebro a la muerte y al dolor,
a pesar de la permanente zancadilla
mediática. Nuestros antepasados tuvieron
que sufrir para que nosotros no.
Tuvieron que existir para dar tiempo
y expectativa al avance científico, una
mano tendida hacia los siguientes.
En cada momento fueron
mano tendida hacia los siguientes.
En cada momento fueron
las únicas cobayas disponibles.
Cada anterior debía y debe palmar.
Desconozco si se ha hecho alguna vez
un monumento a una obligada aportación,
cuyo rédito nunca podrán recibir en diferido.
cuyo rédito nunca podrán recibir en diferido.
Se perdieron las nuevas luces,
se empaparon de aquellas sombras.
No había otro diseño. No había otro camino.
Y se tomó. A nada ni a nadie le tembló el pulso.
A nada ni a nadie le tiembla todavía.
Ahí va mi monumento tardío.
No pude venir a este mundo antes.
Me hubiera gustado solidarizarme
desde más atrás. Pero sólo es posible
desde cada presente. Ya tarde, ni me
oyen ni saben de mi. Pero tanta
gente arrumbada, que de nacer ahora
se hubiera salvado hasta su muerte,
o se hubieran visto paliados en su agonía,
merece de todos nosotros el banal
y testimonial esfuerzo de no
perdonar la indignidad.
Nunca olvidar lo que se nos
ha hecho. La inmisericorde
denegación de auxilio no
puede quedar impune.
Me hubiera gustado solidarizarme
desde más atrás. Pero sólo es posible
desde cada presente. Ya tarde, ni me
oyen ni saben de mi. Pero tanta
gente arrumbada, que de nacer ahora
se hubiera salvado hasta su muerte,
o se hubieran visto paliados en su agonía,
merece de todos nosotros el banal
y testimonial esfuerzo de no
perdonar la indignidad.
Nunca olvidar lo que se nos
ha hecho. La inmisericorde
denegación de auxilio no
puede quedar impune.