Música para oir en una pestaña nueva / new tab
http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=RR_in4DLKwc
Energía, la palabra mágica que sirve para todo. Buena energía, mala energía.
¿ Cómo es lo que vemos, hay algún aspecto absoluto, qué sucede con lo
que dejamos atrás cuando nos damos la vuelta, cómo queda, a quién llega ?
Ahí fuera, todo es amasijo obediente de materia, energía y reglas.
Pero para "ver" se necesita un complejo órgano que pinte una "realidad"
desde otra que no puede ser pintada, ni ser conocida, ni ser absoluta.
No hay paisaje, si no somos nosotros los que lo vemos. No hay luz como
la vemos, si no somos nosotros los que la vemos. No hay calor tal como
lo sentimos, si no somos nosotros los que lo sentimos. Nuestro cerebro
construye otra "realidad", nos pinta otro universo, desde los datos
que recibe del que está ahí fuera, cuyo aspecto "real" desconocemos.
Millones de años de un universo "apagado" sin ser recreado por ser alguno.
A cada modelo receptor que exista le corresponde una apariencia de
universo distinta a la hora de verlo y sentirlo. Ese jardín, esas flores, ese
sistema planetario, son en realidad desconocidos. Sabemos que están, pero
nosotros los "vestimos", les damos su apariencia virtual, a nuestra medida,
a nuestra capacidad, y todo es distinto si lo macro o micro miramos.
Las figuras geométricas que describen volando las bandadas de pájaros son
una realidad sobrevenida. No está en su ánimo el impresionarnos con
ecuaciones matemáticas ni saben de mensajes ni del potencial receptor.
De igual forma, la inteligencia, la consciencia, aparecen cuando se conectan
los últimos circuitos. Y sabemos que es así porque fallan o podemos hacerlos
fallar. No sé cómo, pero unas partes de nuestro cerebro le cuentan a otras lo
que ven y entre todas ellas "crean" el espectáculo, crean aparente normalidad.
Mas todo por complejo e inexplicable que sea, queda al final en lo cotidiano.
Semejante esfuerzo de ingeniería orgánica, para que se dé lo que se da. Tanta
poesía y a su modo infalible diseño, para tan perniciosa y ordinaria prosa.
Demos ese de sí en el día a día, flambeado con lo que sabemos o intuímos.
Y eso, qué bonito queda todo ahí fuera, que lo que queda dentro va y
viene, y no cuenta, que no se entiende y no se siente, que se nos lleva.
***
Música para oir en una pestaña nueva / new tab
http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=RR_in4DLKwc#t=241
Déjame hacer la maleta,
llevar música y abrigo,
sin nada que decirte,
ni atrever a mirarte;
deja que me despida
con un eterno beso;
el ahí fuera me aguarda,
y es largo su crucero, y aun
siendo viajero romántico,
de nada vale pedir,
ni decir más de un
te quiero.
Se aleje mi sombra,
se quede el recuerdo,
que yo me lo llevo,
y sé lo que pido,
que siga dormido,
contigo en sueños;
y a ello me pongo,
sin ninguna gana,
ni motivo alguno,
que yo no decido,
ni es lo que quiero,
mas solo me quedo
si he de apoyarme,
y no están tus manos.
Adiós amor mío,
nos vamos, mi maleta,
mi música y mi abrigo,
que no te llevo, que es
pronto para que
tengas el mismo
destino; y si en el
adentro quedas,
no llores, no me
esperes, que donde
yo voy, ni se llora ni
espera.